La respuesta ya está estampada en la ficha
Es martes, estás en la segunda cuadra del día y el propietario te pregunta cuándo se hizo el tordo por última vez. Antes eso era una libreta con la tapa doblada. En HoofBook sacas la ficha del tordo y la respuesta está ahí. Cada caballo tiene una ficha con foto, la cuadra donde vive, las medidas de manos y pies y el ciclo que le llevas. Pasa la baraja y sobre cada ficha cae una huella de casco con el número de días hasta la próxima visita dentro de la huella. Atrasado, justo o con margen se lee desde el otro lado del pasillo.
Tres toques al terminar un trabajo
Cuando acabas con un caballo, lo apuntas tal como lo dirías en voz alta: herraje completo, recolocación o recorte. Añade una nota si la hay y una o dos fotos de los cascos. Guarda, y la próxima fecha empieza a contar desde hoy y no desde la fecha antigua. La huella vuelve a caer con el número nuevo.
Ir con retraso es parte del oficio. Los propietarios cambian fechas, el tiempo cancela una mañana, un caballo pierde una herradura. Un caballo atrasado conserva su fecha original y solo muestra cuántos días han pasado. Nada se pone en rojo, nada parpadea, nada te lo echa en cara. La vista de la semana reparte tus caballos en atrasados, esta semana y pronto, agrupados por cuadra, porque así es como se organiza una ruta de verdad.
Fotos que enseñan al propietario seis meses de trabajo
Las fotos que haces en cada visita se van acumulando bajo el caballo, de la más antigua a la más reciente. Pon dos lado a lado cuando quieras enseñar a un propietario cómo se ve un trabajo regular a lo largo de seis meses. HoofBook guarda las imágenes y las fechas. Lo que significan lo decides tú, no la app. No diagnostica, no trata ni analiza los cascos.
Contactar con propietarios sin entregar la agenda
Contactar con un propietario es un toque para llamar o enviar un mensaje. El texto viene redactado en el idioma que elijas para ese propietario, aparte del idioma en que usas la app, y enviar lo pulsas tú. Nunca incluye medidas ni notas. El único recordatorio que recibes cada mañana es una cifra: cuántos caballos tocan esta semana y cuántos van atrasados, sin nombres, sin cuadras y sin propietarios, porque tu pantalla de bloqueo también la ve otra gente.
Hecha para una cuadra sin cobertura
Todo vive en el teléfono. En las cuadras rara vez hay cobertura y HoofBook no la necesita. No hay cuenta que crear ni servidor al que conectarse. El texto se lee a pleno sol, los botones están pensados para manos con guantes, y se respetan los ajustes de texto grande y reducción de animaciones del sistema.
La agenda es tuya. Exporta la lista de caballos y todo el historial de visitas en CSV, haz una copia de seguridad completa en JSON o importa la hoja de cálculo que usas hoy. Borra todo, fotos incluidas, cuando quieras. Si algún día dejas de usar HoofBook, el archivo que exportaste sigue abriéndose.
Preguntas frecuentes
¿Necesita cobertura en la cuadra?
No. Todo se guarda en el teléfono y no hay servidor al que conectarse, así que las fichas, el registro y la lista de pendientes funcionan sin conexión.
¿Qué pasa con la fecha prevista cuando apunto un trabajo?
La próxima fecha empieza a contar desde el día que apuntas, no desde la fecha antigua. La huella de la ficha se actualiza con el número nuevo de días.
¿Qué muestra la ficha de un caballo?
Una foto, la cuadra donde vive, las medidas de manos y pies, el ciclo, la próxima fecha y una huella de casco con los días que faltan. Las notas y todos los trabajos anteriores aparecen bajo el caballo.
¿Puedo sacar mis datos?
Sí. Exporta la lista de caballos y el historial de visitas en CSV, haz una copia de seguridad completa en JSON o importa la hoja de cálculo que usas hoy. También puedes borrarlo todo, fotos incluidas.
¿El recordatorio de la mañana muestra nombres de caballos o propietarios?
No. Es una cifra de cuántos caballos tocan esta semana y cuántos van atrasados, sin nombres, cuadras ni propietarios.